lunes, 3 de marzo de 2008

Conquistando el reino Maya

Aún deslumbrados por el sur de Guatemala, salimos rumbo a las ruinas de Copán, al vecino país de Honduras y aunque el día antes hubo un accidente que le costo la vida a 48 personas y nuestro conductor se creía Fernando Alonso llegamos a nuestro destino.
Podemos deciros que Honduras es el reino del cowboy ,el 98 por ciento de los compadres llevaban sombrero de ala ancha como el Pedro Navajas y lo menos un machete afilado de medio metro y eso si, hasta la cafetería mas pequeña anunciaba que no se permitía el paso con armas de fuego así que damos por sentado que también llevarían alguna.
Una vez superado todos los tramites aduaneros nos adentramos en las ruinas arqueologicas de la ciudad maya de Copán; aunque los templos no son muy grandes en tamaño (comparados con otros templos mayas) esta ciudad, desde luego, tiene las mejores estelas( grandes losas de piedra grabadas con jeroglíficos que cuentan la historia de la ciudad, espero que sirva la reseña explicativa ). Sus plazas plagadas de hermosas tallas, el patio de los jaguares desde donde se pueden visitar las ruinas subterráneas de los templo anteriores y una plaza de juego de pelota con figuras de guacamayos hacen las delicias del visitante.
Esta escala fue corta.Volvimos de nuevo a Guatemala ya que nuestro mayor interés era llegar a la región de Peten, en el norte, así que descubrimos lo que es viajar como un Guatemalteco y después de subir en tres furgonetas tipo nissan vanette con no menos de 25 personas, llegamos a Chiquimula y aunque queríamos desayunar no nos dejaron, casi empujados, nos metieron en la siguiente guagua, era como si se fuera a acabar el mundo o no hubieran mas guaguas, asi que muy atosigados nos alojamos en un transporte un poco mas grande ,tipo autores pero algo mas cutre, y por supuesto si era de 50 asientos vendieron 80 boletos o mas y recogían a todo el que podian. Pasamos un viaje con una chica con dos niñas y la hija mayor - Melani -hizo muchas migas con la tía Feli y se le durmió en los brazos casi todo el viaje. Pasamos algunas horas de pie alternándonos el lugar pero las ultimas dos horas fuimos sentados los dos. Asi, tras 9 horas, llegamos a la pequeña localidad de Flores, un pequeño islote en medio del lago Petén Itza. Desde aquí visitamos las ruinas de la ciudad maya de Tikal. Realmente podemos decir que Copán nos había llamado la atención pero intentaros explicar la sensación de encontrar una ciudad de 25 km cuadrados en mitad de la selva es, sinceramente, complicado. Tikal fue una ciudad que en su época de mayor esplendor contaba con unos 100.000 habitantes, sus construcciones datan del año 500-250 A.C. y su ubicación es casi increíble. Intentar hacerte a la idea de lo que debió ser, abruma. Desde lo alto de dos de sus templos ( 55 y 70 metros ) se divisa una frondosa selva de la que solo sobre salen las partes altas de las ruinas, es como si no hubiera nada allí pero entonces desciendes y al caminar vas descubriendo su majestuosidad.

3 comentarios:

Emilio J. dijo...

Pah-mao macabo de quedá. Im-prezionante. Bueno bueno. Lo del blog se va a quedar pequeño. Tenéis que ir al National Geographic... si parece que estoy ahí con vosotros. Lo Tikal simplemente es evocador, y las imágenes que me vienen de los viajes en furgoneta es totalmente cinematográfico. Si estáis grabando video se podría hacer un corto o algo así con voz en of y todo. Besos mis niños y a seguir descubriendo.

María dijo...

Hola chicos. Está claro que mi hermano es vuestro mayor fan. Vuestra experiencia ya está muy crecida, y es una pasada lo que estamos aprendiendo los que os seguimos. Gracias por compartirlo. Muchos besos y a seguir disfrutando.

EXGOLDO dijo...

HOLA AMIGOS¡ VUESTRA VIVENCIA SIGUE SIENDO ESPECTACULAR Y LAS FOTOS K ENVIAIS MAGNIFICAS.OS VEO MUY BIEN¡Y DE AQUI LES ENVIO UN FUERTE ABRAZO Y ESPERO VERNOS PRONTO.